
Malformaciones vasculares venosas, arteriales y linfáticas
Las malformaciones vasculares son alteraciones en el desarrollo normal de los vasos sanguíneos o linfáticos que están presentes desde el nacimiento, aunque no siempre son visibles de inmediato y en ocasiones se hacen evidentes con el paso del tiempo. Se clasifican según el tipo de vaso comprometido venoso, arterial o linfático y pueden manifestarse como manchas en la piel, hinchazón localizada, cambios de color o aumento de tamaño en la zona afectada, que suele crecer de forma proporcional al crecimiento del niño.
El abordaje de estas malformaciones depende de su tipo, tamaño y ubicación específica, y puede incluir desde seguimiento clínico periódico hasta procedimientos mínimamente invasivos o cirugía en los casos que así lo requieran. Un diagnóstico temprano mediante imágenes especializadas, como la resonancia magnética o la ecografía Doppler, permite definir el mejor plan de manejo para cada paciente, evitando complicaciones futuras y mejorando de manera significativa los resultados funcionales y estéticos a largo plazo.
